Conclusiones

 
Esta página es un claro ejemplo de la relación existente entre la teoría de conjuntos, la geometría y el lenguaje de la lógica; es también una muestra de cómo estas disciplinas no van cada una por su lado, sino que en el fondo mantienen una estructura única. Si a los estudiantes se les familiariza con el lenguaje y la concepción de la teoría de conjuntos desde sus primeros años escolares, cuando se encuentren con la trigonometría, el algebra y el cálculo  en la educación media, no tienen porque sentir la frustración  por la que pasan la inmensa mayoría, que ven en estas materia enormes barreras y fuertes dolores de cabeza.
Los jóvenes estudiantes, en la medida en que avanzan en su preparación, deben ir asimilando los conceptos matemáticos como partes de un todo y no categorizarlos separando unos de otros, como si los primeros nada tuvieran que ver con los últimos. 
Esta página alienta a todos los estudiantes a concebir la matemática como un sistema en el que ningún componente está desvinculado del resto; un sistema en el que, como en cualquier otro, la suma de todas sus partes es superior al todo.